Seguro que, en tu jardín, en la playa a la que vas todos los veranos con tu familia, en el parque del barrio o incluso en la avenida principal de tu ciudad hay palmeras. Son plantas ornamentales con hojas muy grandes y peculiares, son muy estéticas y quedan bien en cualquier lugar; aportan un aire tropical y desenfadado incluso a las zonas más sombrías.

Pero en ocasiones, estas plantas se ven deterioradas, tienen agujeros en sus hojas, comienzan a marchitarse y pierden esa estética que les caracteriza… la culpa de ello la tiene un pequeño escarabajo rojo que nos dará más de un dolor de cabeza.

 

¿QUIÉN ES EL PICUDO ROJO?


El picudo rojo es un pequeño escarabajo de forma ovalada, de unos 3 cm de largo, con antenas en forma de “L” y una especie de pico alargado a modo de boca (por ello se le conoce comúnmente como picudo). Su característica principal es su color rojo intenso, muy vistoso y peculiar.

Puede parecer muy llamativo, tranquilo e incluso puede parecernos hasta bonito. Sin embargo, este pequeño insecto no es tan bueno como parece.

 

(¡Conoce más sobre el picudo rojo en el siguiente enlace!)

Escarabajo picudo rojo

 

LA PALMERA COMO ALIMENTO BÁSICO.


Este insecto se alimenta principalmente de material vegetal. En concreto, siente debilidad por las palmeras, la palmera del aceite, la palmera datilera, el palmito… ¡hasta se alimenta del cocotero!

Estamos muy acostumbrados a estas plantas de uso ornamental, aparecen decorando nuestros jardines o incluso paseos marítimos y playas. Pero la importancia de esta planta no reside tan solo en la estética. Las palmeras se cultivan desde hace miles de años en lugares áridos o poco fértiles, y nos permite obtener alimentos ricos en sales minerales como son los cocos o los dátiles. Por tanto, el cultivo de palmera es de gran relevancia económica, y si el picudo rojo destroza estas plantaciones… el número de pérdidas económicas se dispara.

 

 

¿CÓMO DETECTAMOS LA PRESENCIA DEL PICUDO ROJO?


Este es uno de los grandes riesgos del picudo rojo. Este animal es de pocos centímetros y es muy difícil de observar a simple vista, y cuando conseguimos encontrarle a veces ya es demasiado tarde.

Pero el problema principal no es el escarabajo adulto, sino la larva. Ésta tiene forma de oruga y es incluso más pequeña, por ello, puede introducirse fácilmente en cualquier agujero del tronco de la palmera e ir excavando galerías en su interior. Se mueve atraída por las sustancias volátiles que segrega la propia planta (en concreto, le atraen mucho las kairomonas). Es decir, la larva se encarga de matar a la planta desde dentro.

Sabiendo esto, debemos inspeccionar bien todas las estructuras de la planta para conseguir saber si el picudo rojo ha infectado nuestra palmera o no. Nos centraremos en posibles aperturas sobre el tronco y observaremos si en la base o el centro de las hojas hay pequeñas perforaciones.

 

 

¿POR QUÉ CONSTITUYE UNA PLAGA TAN IMPORTANTE ACTUALMENTE EN ESPAÑA?


Tiene una distribución mundial, aunque últimamente hemos observado múltiples casos de su presencia en España. La causa de la aparición del picudo rojo en nuestro país se debe al comercio internacional y a la globalización.

Además, como este insecto no es autóctono, no tiene ningún depredador que acabe con él de forma natural, por lo que su población no para de aumentar. Debemos ser nosotros quienes controlemos el crecimiento de su población.

En la década de los 90, el transporte de palmeras desde el norte de África para su utilización de forma decorativa y ornamental en nuestro país, fue la causa clave para que este insecto apareciese. Sin embargo, no supimos verlo entonces y hemos conseguido detectarlo más de 10 años después (sobre el año 2004).

En concreto las áreas más afectadas del país son las más cálidas, secas o menos fértiles, como pueden ser Andalucía, las Islas Canarias, la comunidad Valenciana o Murcia. Por otro lado, se han empezado a detectar en los últimos dos años casos de picudo rojo incluso en el Norte de la península, algo totalmente inesperado en los cultivos de la zona.

 

 

 

¿QUÉ PODEMOS HACER?


Hasta que no vemos que la palmera está ya casi muerta, es muy difícil detectar la presencia del picudo. Por ello, lo ideal es prevenir realizando tratamientos previos. Los meses idóneos para la aparición del escarabajo son sobre primavera o verano, por lo que hay que realizar el tratamiento antes.

Si el daño de la planta ya es irremediable, se tiene que recurrir a la destrucción de todas las palmeras para acabar con todos los escarabajos y larvas que queden, evitando así su aparición en otras palmeras cercanas.

Sin embargo, si conseguimos detectar la plaga de picudo rojo a tiempo, lo ideal es recurrir a un tratamiento de control de plagas. En nuestro caso, llevamos 30 años ofreciendo los mejores servicios de desinsectación y tenemos una amplia experiencia en este campo.

 

Si tu cultivo de palmeras se ve afectado por la plaga de picudo rojo, confía en EZSA para acabar con ella. Llámanos e infórmate sin compromiso en el 900 264 438.