Justo antes de que empiece la primavera, mientras damos un paseo por el parque o por el campo, observamos en el suelo hileras de pequeños insectos peludos. Estos se mantienen unidos durante su lento recorrido, formando una fila perfecta.

Algo que parece entrañable y asombroso a la vez es uno de los mayores riesgos de la naturaleza a los que estamos expuestos. Los miembros que componen estas filas son las orugas procesionarias, conocidas principalmente por su peligrosidad, pueden producirnos urticarias severas e incluso choques anafilácticos.

 

¿QUÉ ASPECTO TIENE?


La oruga procesionaria mide unos 3 o 4 mm de largo, es de color marrón amarillento y tiene líneas longitudinales negras.

La cabeza puede distinguirse claramente del resto del cuerpo y tiene un aparato bucal masticador. Presenta patas con las que puede realizar su lento desplazamiento.

Su aspecto es inocente, pero puede llegar a ser incluso letal. Lo más peligroso de esta oruga son los numerosos pelos blancos que presenta recubriendo todo el cuerpo… ¡son urticantes!

 

Si quieres saber más sobre la oruga procesionaria, ¡consulta nuestra guía de plagas en el siguiente link!

Oruga procesionaria

 

¿DÓNDE PODEMOS ENCONTRARLA?


Esta pequeña oruga suele encontrarse en áreas del mediterráneo, sobre pinos, robles o encinas, coníferas de hoja perenne de las cuales se alimentan.

Podemos verlas durante el invierno en la copa de los árboles, sobre unos nidos blancos muy parecidos al algodón. Los meses finales del invierno bajan por la corteza de los árboles hacia el suelo.

Finalmente, en primavera, aparecen en el suelo formando su característica procesión, en busca de un agujero en el suelo para enterrarse y poder realizar su metamorfosis.

El lugar donde podemos encontrarla depende de su ciclo vital y la fase en la que se encuentre:

 

 

«PROCESIONARIA», ¿POR QUÉ?


Conocemos principalmente a esta oruga por su desplazamiento serpenteante, en filas de a uno. Se mueven en grupo para poder encontrar alimento de forma más sencilla.

Pero esta estrategia la usan principalmente para asustar a los depredadores. Cuando están juntas parecen un animal muy largo y delgado, muy intimidante incluso para nosotros.

 

 

 

LO MÁS IMPORTANTE: QUÉ RIESGOS SUPONE


El principal problema de la oruga procesionaria son sus pelos urticantes. Pero, ¿cuáles son los riesgos que suponen para nosotros?

  • De forma general, nos producen alergias y urticarias, debemos lavarnos con agua abundante y jabón si entramos en contacto con ellas.

  • Si las tocamos y posteriormente entramos en contacto con zonas más sensibles de nuestro cuerpo, como la boca o los ojos, debemos ir inmediatamente a urgencias.

  • Si por el contrario, estamos dando un paseo con nuestra mascota y ésta entra en contacto directo con la oruga, debemos llevarla lo más rápido posible al veterinario, ya que los animales domésticos son mucho más sensibles a sus pelos urticantes y pueden ser incluso letales para ellos.

 

 

¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA CONTROLAR SU APARICIÓN?


A nivel personal, poco podemos hacer para evitar su presencia, ya que podemos poner en riesgo nuestra propia salud.

Lo ideal es contactar con profesionales, que puedan realizar tratamientos endotérmicos sobre las coníferas o ejercer un control directo para eliminar a la oruga procesionaria de nuestro entorno.

 

 


Si detectas en tu entorno la presencia de la oruga procesionaria, no dudes en contactar con EZSA Sanidad Ambiental, para evitar posibles riesgos. ¡Infórmate sin compromiso en el 900 264 438!