Especialistas advierten preocupante expansión del mosquito tigre

El 2020 está siendo un año atípico para todos en muchos sentidos. El mundo de los insectos tampoco ha sido la excepción: distintos expertos informan que se ha registrado el mayor número de mosquitos tigre de los últimos cinco años. Han aumentado un 70% respecto al 2018.

El confinamiento ha impedido a muchas personas el correcto mantenimiento de segundas residencias, mientras que las limitaciones implementadas en el uso de las piscinas ha llevado a instalar piscinas hinchables en casa (sitio favorito de los mosquitos). Como si fuera poco, las altas temperaturas y lluvias registradas en los últimos meses han creado el ambiente ideal para su desarrollo.

Es por eso que una gran cantidad de farmacias ha detectado un aumento considerable de consultas por las molestas picaduras de esta especie, así como también la venta de repelentes y remedios.

Principales características del mosquito tigre

El mosquito tigre es una especie invasora de origen asiático y lleva este nombre porque unas rayas blancas atraviesan su abdomen negro. Suelen aparecer en jardines, terrazas y piscinas y pueden transmitir enfermedades víricas humanas como el Zika, dengue, chikungunya, fiebre amarilla y enfermedades animales como la dirofilariosis canina y malaria aviar.

Esta especie es un poco más pequeña que los mosquitos normales (no mide más de 1 cm de longitud), pero son mas agresivos. Están todo el día activos (especialmente a primera y última hora), tienen un vuelo más bajo, por lo que muchas veces pican sin dejarse ver, y muy reducido: unos 400 metros en toda su vida. Por eso no vuelan lejos de su criadero.

Estos insectos se han esparcido en casi todo el mundo por su resistencia a la humedad y a distintas temperaturas. Sus huevos pueden sobrevivir en ambientes secos y fríos y eclosionar en contacto con el agua.

Su período de mayor actividad suele ser entre mayo y noviembre, y desaparecen entre abril y diciembre ya que el frío solo permite la supervivencia de los huevos.

Las hembras tienen un alto poder reproductor, llegando a colocar 80 huevos cada 5/6 días en agua estancada, donde se desarrollan las larvas. Por otra parte, los machos solamente se alimentan del néctar de las plantas.

 

Picaduras mucho más molestas

Las picaduras del mosquito tigre provocan un escozor mucho más molesto que las del mosquito común. La reacción es producida por la saliva y pican varias veces seguidas, provocando una fuerte inflamación (especialmente en niños).

Al principio puede no notarse, incluso hay muchas personas que no desarrollan ningún tipo de reacción, pero al pasar unas horas comienza la irritación, enrojecimiento y el picor.

Se recomienda no rascar la herida, poner agua fría y usar antihistamínicos orales o cremas con cortisona. Productos a base de amoniaco o aloe vera también ayudan.

 

Consejos para evitarlos

Es importante evitar recipientes que acumulen agua como macetas, platos y bebederos. También se desarrollan en bidones, depósitos o piscinas y balsas de agua sucia. Si no se puede retirar el agua, se recomienda el uso de mosquiteras. Se debe tener en cuenta que cualquier recipiente con agua durante 7 días es suficiente para su desarrollo.

A modo de resumen:

  • Debido a su vuelo bajo, conviene proteger y cubrir las piernas con ropa (aunque pueden atravesar la tela).
  • Suelen volar alrededor de las personas porque les atraen los olores corporales, por eso también son efectivos los repelentes que se aplican en la piel (nunca se deben aplicar sobre heridas o zonas irritadas).
  • Usar mosquiteras o insecticidas tradicionales.
  • Cubrir o vaciar recipientes que puedan acumular agua.
  • Estar pendientes luego de cada lluvia para evitar acumular agua estancada.
  • Los insectívoros son nuestros aliados: ranas, lagartijas, ruiseñores o golondrinas ayudan al control biológico de los mosquitos.
  • Ventiladores y aires acondicionados ayudan a mantenerlos alejados.